La lavanda no sólo aporta un toque de ensueño a cualquier jardín, también tiene muchos otros beneficios ocultos además de ser de fácil cuidado. La lavanda es todo un terremoto dentro de las plantas ornamentales que no solamente luce bonita en macetas o directamente plantada en el jardín, sino que también es muy versátil: puede ser usada como remedios caseros calmantes, se puede usar en la cocina o puedes hacer tus propios cosméticos y aceites con aromas a lavanda. ¡Descubre aquí todas las propiedades y cuidados de la lavanda!
¿Se puede combinar la lavanda con otras plantas?
Además de hierbas mediterráneas como el tomillo y la salvia, las plantas perennes como la salvia nemorosa, el geranio pico de grulla, la oreja de liebre y la tritoma, entre otras plantas y hierbas ornamentales, son ideales para plantar junto a la lavanda de tu jardín. Los cuidados de la lavanda y estas hierbas o plantas al igual que sus requisitos son bastante similares por lo que les gusta un suelo pobre, seco y rico en cal.
¿Son la lavanda y las rosas una buena combinación?
Debido que las rosas tienen unos requisitos bastante distintos a los de la lavanda al preferir un suelo fuerte, rico en nutrientes y con un contenido de cal no demasiado alto, no son una muy buena combinación. Pero, se pueden juntar una al lado de otra combinando un poco de arena y grava en el hoyo de plantación donde se quiera colocar la lavanda y, sobre todo, asegúrate de que no reciba ningún tipo de fertilizante para rosas ni demasiado riego.
DIY: haz tus propios sacos de lavanda
La lavanda es un remedio casero perfecto para las polillas de la ropa. Con los cuidados adecuados, vas a poder cosechar las flores de la lavanda con sus propios tallos y, finalmente, después de un secado, convertirlos en unos sacos de lavanda aptos para los cuidados y protección de tu ropa.













