¿Eres un amante de la jardinería y te gustaría probar algo nuevo? ¿No conoces el jardín eterno? ¡No te preocupes! A pesar de ser una idea muy original, muchas personas desconocen en qué consiste exactamente esta técnica. A continuación, te explicaremos en qué consiste, cuánto tiempo puede sobrevivir y cómo crear el tuyo propio. ¿Estás listo? ¡Vamos allá!

¿Qué es un jardín eterno?

El jardín eterno o jardín en botella, como también se le conoce, es una idea que se popularizó en la cultura europea en la década de los 60. Se trata, sin duda, de un elemento muy decorativo para el hogar y que apenas necesita de cuidados. Para crear este tipo de terrario, hay que meter una planta -o varias- dentro de una botella de vidrio.

A través del vidrio, la luz proporciona a las plantas la energía necesaria para autoalimentarse. ¿Cómo lo consiguen? El agua de la tierra es tomada por las raíces y esta se libera al aire por la transpiración y, al condensarse en el ambiente, vuelve a caer a la tierra para alimentar de nuevo a las raíces. Esto es lo que se conoce como un ecosistema autosuficiente y, es por este motivo, es por lo que no va a necesitar apenas cuidados.

¿Cuánto tiempo sobrevive?

Saber cuánto tiempo puede sobrevivir un jardín eterno es algo complicado, pues esto dependerá, en gran parte, de las plantas que coloques en el recipiente. Por lo general, los jardines en botella pueden llegar a vivir desde 15 hasta 50 años, sin necesidad de ningún cuidado. Todo ello, si le ofreces el agua suficiente para su microclima y la colocas en el lugar adecuado.

Jardín eterno: paso a paso

A continuación, vamos a descubrir cómo crear un jardín eterno de una forma sencilla. Recuerda seguir los pasos de la forma correcta y así, conseguirás tu terrario sin mayor complicación. ¡Toma nota!

Paso 1: Escoge el espacio adecuado

El lugar donde vayas a crear tu jardín, el tamaño no importa, puede ser pequeño como una bombilla o un gran terrario.

Paso 2: Lo primero es colocar piedrasen el fondo

Colocar piedras en el fondo sirve para ayudar a drenar el agua. Después, echa la tierra y ramas de árboles. Procura que la tierra sea de calidad y húmeda.

Paso 3: Siembra las plantas de tu elección

Pueden ser de diferentes variedades. Puedes coger ejemplares como musgo o tréboles que ocupan poco espacio y que, además, tiene ese toque decorativo que quieres para tu hogar.