Los clavos de anclaje son ideales para unir piezas de madera entre sí de una forma sencilla. Pueden clavarse con rapidez y precisión y también ajustarse sin problemas. Se clavan en la madera y pueden quitarse con un destornillador sin dañar la superficie. Gracias a la superficie galvanizada y bicromatada, el tornillo queda protegido contra la corrosión y la intemperie.