Permite la limpieza posterior de grafitis de manera fácil y sencilla
De aplicación en multitud de superficies
El protector de grafitis preventivo es una solución de largo plazo fácil, rápida y ecológica al problema de las pintadas no deseadas. Este es un tratamiento de base acuosa para tratar la fachada previamente que consigue que la pintura no penetre en la fachada y lo que es más importante, la podrá retirar con un cepillo y agua caliente o agua caliente a presión sin ningún esfuerzo y sobre todo por completo y sin dejar rastro, evitando costosas limpiezas. Se utiliza al uso, puro, sobre superficies porosas y no porosas tanto en interior como en exterior. Se debe limpiar la superficie a tartar dejándola libre de desconchados, grasas o suciedades diversas y se aplica a rodillo, brocha, pistola o airless. Finalmente, se deja secar 2 a 10 horas en función de la temperatura externa. Es un producto nocivo por inhalación y en contacto con la piel, e manera que se debe usar protección respiratoria en espacios interiores y no se debe aplicar en lugares cerrados sin ventilación óptima.